La Gente es Pendeja
Updated: 3 days ago
Por Arlette Mo. Creative Entrepreneur
He escuchado esta expresión ya varias veces y sí, en temas profesionales te pules para ser elocuente, explicas las cosas lo mejor posible, no una ni dos, pero tres o más veces, lo pones también por escrito, preguntas si hay dudas y el silencio te hace pensar que todo está en orden y que tus esfuerzos han valido la pena hasta que llega el momento de ejecutar y te das cuenta que la otra persona simplemente no entendió, hizo lo que le dio la gana o lo que le pareció más pertinente en el momento... suponiendo que no te están haciendo una jugada intencional para demeritarte o hacerte quedar mal, entonces no queda más que asumir que estás tratando con un pendejo, ¿cierto?
También sucede que llevas una buena línea de comunicación y planeación con un equipo y, según tú, todo en orden... hasta que de la misma forma, llega el día del evento y ¡zas!, puras pendejadas. Una tras otra, como si lo hablado previamente no hubiese ocurrido..
Y aquí hay dos posibles continuidades: que el pendejo en cuestión simplemente siga adelante con una sonrisa en la cara como si nada... o que note su pendejada y te diga, en tono víctima, que no entendió la dinámica o las instrucciones repasadas durante las semanas anteriores... y pues, cero accountability.
Y no dejemos de lado a las personas de la vida diaria dentro del medio, esas que parecen tener la misión de simplemente hacer comentarios pendejos en donde quiera que se presentan y encima piensan que son graciosos..
Seguramente ahorita ya tienes varias anécdotas en la mente y te estás acordando de algunas personitas... riéndote o queriéndote enojar de nuevo.
Pero no estamos aquí para quejarnos o apuntar dedos (y es por eso que no te escribí una anécdota específica de las varias que tengo)... asumiendo, como te digo, que no estás tratando con personas que quieren intencionalmente sabotearte a ti o al proyecto; la gente sí puede ser muy pendeja.
Sin embargo, uncomfy twist, tú y yo también somos parte de "la gente", lo que inevitablemente nos convierte en los pendejos de vez en cuando.
...pausa para digerir la noticia...
Ahora sí, ya que estamos todos en la misma línea, tratemos de analizar lo que sucede... En mis ya más de 20 años de experiencia como emprendedora y líder, he podido ver y comprender muchas variantes de la pendejez humana, específicamente en el ámbito profesional, y aquí te dejo las 3 causas más comunes y a las que debes poner más atención, no solo para que no te agarren en curva, sino para que lo detectes en ti mismo y evites ser el pendejo en la anécdota de alguien más:
Distintos niveles de interés. Piensa en este escenario, por ejemplo: tú, todo emprendedor, líder y acostumbrado a ponerle el 100 a todos tus proyectos, incluso de noche y los fines de semana, pero tal vez en uno de esos proyectos te toca trabajar con el empleado de una empresa para quien dicho proyecto es solo una obligación más del trabajo... No te responde después de las 5 p. m., no lee correos los fines de semana, el teléfono que tienes para contactarle no es su número personal y, en general, el proyecto, mientras "salga" y pueda reportarlo a la compañía, está bien... mientras que tú, enfocado en mantener una reputación impecable, un buen portfolio de proyectos y también medio controlador (aceptémoslo), andas todo frustrado porque la otra parte "nomás no".
Este es solo un ejemplo muy obvio, pero el nivel de interés también se da entre emprendedores y entre empleados entre sí, siendo la variable el interés personal por el proyecto.
Aquí quiero sugerirte algo: evita involucrarte en proyectos que no te entusiasmen al grado de dar lo mejor de ti. No te sumes solo porque los demás vean que eres parte de; créeme, eso se nota y te da pase casi directo al equipo de los pendejos que creen que nadie nota que andan de rémoras por la vida.
Ego. Hay personas que simplemente piensan que el pendejo eres tú y todos los que lo rodean. Nadie sabe más que ellos y sus ideas son siempre mejores. Fingen poner atención cuando, en el fondo, están modificando los acuerdos a su manera para según ellos mejorarlos y así, en su criterio, hacer que las cosas salgan mucho mejor de lo que el resto del equipo está planeando.
Comúnmente, una persona con el ego inflado es fácil de detectar y va a hacer de las suyas en cada oportunidad que le den. Si puedes evitarlo, no los invites a tus proyectos, pero si toca trabajar con alguien así, pues tenlo en cuenta y adelántate a sus pendejadas.
Y, por favor, si eres una persona con ese tipo de ego, arréglalo. Todos hemos pasado por ahí y, si puedes cambiarlo, muy seguramente es solo cuestión de ver algunos complejillos y listo.
Genuina pendejez. Hay personas que de verdad no comprenden la importancia de ciertas cosas dentro de los proyectos profesionales, cosas ni siquiera complejas; un ejemplo simple puede ser la importancia de reconocer a los patrocinadores de un evento, presentar adecuadamente a las personas dentro del programa o incluso darle la palabra a las personas indicadas antes de comenzar dicho evento... Cosas que en este ámbito podrían ser incluso de sentido común, pero que para algunos son cero importantes.
Como atenuante puedo decir que este punto se debe comúnmente a la falta de experiencia. No es una excusa porque, como ya lo dijimos, hubo comunicación previa, guías, juntas, escritos, etcétera... pero hay que reconocer que seguramente ya también pasamos todos por aquí.
En fin, la gente es pendeja, sí, y a veces te toca a ti como a veces me toca a mí... La clave aquí es seguir mejorando como profesionistas, tomar las pendejadas de los demás con sabiduría y no enojarse. Soy de las que cree que todos hacemos lo mejor que podemos; sin embargo, también creo que cada quien elige hasta dónde tolera y hasta cuándo se queda en un lugar, equipo, o situación que sabe que le queda chico.
Pero esta es mi opinión, ¿qué opinas tú?
Arlette Mo.
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